ACTUALIZACIÓN DE MEDIDAS DEL ARZOBISPADO DE SANTIAGO FRENTE AL CORONAVIRUS

Siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias para contribuir a la protección de la salud pública del país, el Arzobispado de Santiago actualiza y profundiza sus medidas de precaución que regirán para toda la arquidiócesis, por el tiempo que se mantenga la crisis, para evitar el contagio de Coronavirus, contribuir al bien común y cumplir con nuestra tarea evangelizadora.

Medidas vigentes del Arzobispado de Santiago:

1. Misa diaria y dominical: Profundizando la medida ya tomada hace unos días, y a causa de la situación totalmente excepcional, hemos tomado la decisión que desde hoy, jueves 19 de marzo, quedan suspendidas todas las celebraciones públicas de la Eucaristía con participación regular de fieles; también las dominicales. Esta medida se mantendrá mientras dure la crisis.

2. Precepto dominical: Reiteramos que todos los fieles de nuestra Arquidiócesis de Santiago están dispensados del precepto dominical mientras dure la actual situación.

3. Participación en misa desde los hogares: Animamos vivamente a los fieles a que participen de la Santa Misa por radio, televisión o internet. También los invitamos a hacer la comunión espiritual, especialmente el domingo, como medio de santificación y de comunión eclesial. Recomendamos además leer el Evangelio diario, para alimentarnos con el Pan de la Palabra.

4. Apoyo para orar en casa: La Vicaría de Pastoral ofrecerá subsidios para ayudarnos a vivir el domingo, para hacer la comunión espiritual, para acrecentar la oración y renovarnos en la piedad. También se pondrán a disposición diversos medios de comunicación digital que ofrecen la Santa Misa diaria, el rezo del Rosario y meditaciones, que nos pueden ayudar a vivir unidos al Señor en este tiempo de tribulación. Todos estos medios están disponibles en www.iglesiadesantiago.cl.

5. Misa diaria de sacerdotes: Se pide a los sacerdotes que, en la celebración diaria de la eucaristía sin presencia regular de fieles, incluyan peticiones por los fallecidos, enfermos y sus familias, y también por los profesionales sanitarios comprometidos a salvaguardar el bien común.

6. Puertas abiertas y opción por los pobres: Se invita a tener abiertas las Iglesias para que todos los fieles que lo deseen puedan orar personalmente y para que se atienda a las personas que, por razones de fuerza mayor, lo requieran. Se pide a los sacerdotes estar especialmente disponibles para atender a los enfermos, haciéndolo con prudencia, siguiendo el protocolo establecido por la Arquidiócesis (ver en www.iglesiadesantiago.cl) para evitar ser agentes de contagio. También se invita a las comunidades a estar atentas ante las necesidades de los más vulnerables, que serán especialmente afectados con esta pandemia.

7. Bautizos y matrimonios: En cuanto a los bautizos y matrimonios programados, si no se pueden postergar, pedimos que se realicen en grupos pequeños y siguiendo las directrices de las autoridades sanitarias. Los que no estén programados, solicitamos que se pospongan hasta superar esta crisis.

8. Velatorios y responsos: En relación a los velorios invitamos a las Iglesias a seguir prestando este servicio con acogida y disposición. También pedimos que los responsos se celebren de una manera simplificada y en grupos pequeños, siempre en diálogo con las familias, proponiéndoles hacer la misa de funeral cuando la situación se normalice.

9. Otros sacramentos: En todos los demás sacramentos, se pide a los ministros aplicar la prudencia pastoral, siempre en contacto con los fieles y proponiendo, cuando sea posible, celebrarlos más adelante.

10. Catequesis y otros: Están suspendidas todas las catequesis presenciales. También están suspendidas las charlas, encuentros formativos, conciertos, conferencias o eventos presenciales en templos y dependencias diocesanas. Esto no obsta que, con creatividad pastoral, se puedan hacer vía on line retiros, catequesis y otras instancias de formación.

11. Atención de los fieles: Se pide a las parroquias y demás espacios eclesiales procurar mantener la atención de los fieles a través de teléfono u otros medios digitales.

12. Atención del Arzobispado: A contar del jueves 19 de marzo, el Arzobispado de Santiago, sus vicarías, direcciones y unidades pastorales se encuentran atendiendo en la modalidad online; vía email, teléfono, Whatsapp y videoconferencia, entre otros. Ver más información en www.iglesiadesantiago.cl.

13. Respetar las disposiciones de las autoridades: Nuevamente pedimos a todos seguir rigurosamente las indicaciones que nos vaya dando el Ministerio de Salud para hacer frente a esta crisis sanitaria. Respecto a situaciones o consultas específicas para celebraciones en templos o santuarios, les pedimos consultar al mail comunicaciones@iglesiadesantiago.cl.

14. La arquidiócesis irá actualizando su información en la medida que se requiera.

Animamos vivamente a todos los fieles católicos y personas de buena voluntad a unirnos en la oración para pedir al Señor por los enfermos, por sus familias, por el personal sanitario y por el pronto término de esta pandemia.


Pongámonos bajo la protección de la Santísima Virgen orando:

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos con la voluntad del Padre y a hacer lo que nos diga Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección. Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas nuestras súplicas, que estamos en la prueba, y líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén

Oración del Papa Francisco ante la pandemia del Coronavirus

Santa María del Divino Amor
CASTEL DI LEVA, Roma.

Oh María,
tu resplandeces siempre en nuestro camino
como signo de salvación y de esperanza
Confiamos en ti, Salud de los enfermos,
que junto a la cruz
te asociaste al dolor de Jesús,
manteniendo firme tu fe.

Tú, salvación del pueblo romano 
sabes lo que necesitamos 
y estamos seguros de que proveerás
para que, como en Caná de Galilea
pueda volver la alegría y la fiesta
después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor,
a conformarnos a la voluntad del Padre
y hacer lo que nos diga Jesús
que ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos
y se ha cargado con nuestros dolores
para llevarnos, a través de la cruz
a la alegría de la resurrección.

Bajo tu protección buscamos refugio,
Santa Madre de Dios;
no desprecies nuestras súplicas
que estamos en las prueba
y libéranos de todo pecado
antes bien
líbranos de todo pecado,
¡Oh Virgen gloriosa y bendita!

¡Amén!